Violencia contra la mujer, una constante en Colombia

En Marzo del 2021 la procuraduría general revelo un informe en el que dan cuenta de que hasta esa fecha se presentaron 158 feminicidios, 14.000 denuncias por violencia intrafamiliar en la fiscalía, 3.000 casos de violencia sexual y alrededor de 100 llamadas por día, a la línea de emergencias para mujeres (línea 155). Además revelaron que en comparación con el mismo periodo del año anterior se registraron más 31.000 llamadas de auxilio de diversas mujeres por todo el país.

En dicho informe resaltaban que las regiones con mayores casos de violencia sexual en mujeres son Antioquía, Santander, Bogotá, Valle del Cauca.

“En la ciudad de Medellín los casos de la violencia intrafamiliar han aumentado en un 70%, destacando que las víctimas suelen ser en su mayoría mujeres”, afirma Sigifredo Usme Zárate sargento de la policía de la estación Copacabana y según datos de El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Colombia alrededor de 15.000 colombianas están en riesgo de morir a manos de su pareja, expareja o familiar cercano.

“Cuando nació nuestro primer hijo, nos tuvimos que ir a vivir a un lugar apartado de mi familia y es allí cuando decidimos iniciar una vida juntos. Viviendo en ese pueblo mi esposo empezó a consumir alcohol con más frecuencia, generando en él ataques de ira y era allí cuando me agredía, verbal, física y psicológicamente. Llegó al punto de amenazarme con su arma, porque él mantenía armado”. afirma Dizzy Moya, una de las tantas colombianas que han sufrido de maltrato intrafamiliar.

Ante esta problemática, son muchos los grupos sociales que se han creado con el propósito de frenar la violencia hacia el género femenino, como la Red de Ayuda Nacional a la Mujer que tiene presencia en 13 ciudades del territorio colombiano y Alas de Mariposa; un colectivo donde las mujeres puede canalizar su emociones mediante talleres y creaciones artísticas; alrededor del territorio nacional existen muchos otros colectivos que ayudan a las mujeres, no solo a sentirse seguras, sino también a expresar como sienten.

Cabe mencionar que en el marco de la pandemia en Bogotá se instauró una línea purpura, en la cual se pueden denunciar casos de abuso, y solicitar ayuda psicológica y jurídica.

El hecho de que cada año aumenten las cifras de Maltrato a la mujer en vez de disminuir es un claro hecho de que algo anda mal, y no es solo por el patriarcado, sino que también es causada por la educación que se le está dando a las nuevas generaciones, tal y como lo afirma Beatriz Quintero, fundadora y secretaria técnica de la Red Nacional de Mujeres en Colombia, en una entrevista para la revista semana: “Debemos lograr que los niños y niñas se apropien del concepto de que golpear a una mujer no es normal, esa es la única manera de romper los ciclos de violencia”.

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