«Luchadora por sus sueños»

Por: Andrés Felipe Correa Arroyave

María Alejandra Soto Hernández Mujer de 20 años, contextura media, una persona luchadora que se considera con un temperamento bastante fuerte, reservada, amante de las cosas sencillas, mimada y consentida. 

Alejandra nació el 07 de diciembre de 1999  en el municipio de Angostura Antioquía. Sus padres son separados. Es la menor de 8 hermanos por parte de su madre y es la única hija por parte de su padre.

Mientras su madre Martha Girleza Hernández Arango trabaja para sostenerlos, dos hermanas la cuidaban a ella a un hermano 3 años mayor y a su sobrina la cual es de su misma edad.

La infancia de Alejandra fue muy divertida, pudo crecer jugando con sus amigos y hermanos. Y como Alejandra dicen «jugué de todo y cuando digo de todo es de todo (jugué bolas, trompo, yoyo, golosa, escondidijo)».

A los 7 años nace su amor por el fútbol y en vez de jugar baloncesto como el resto de las niñas a  ella le gustaba ir a jugar fútbol con sus amigos, cosa que para la época no era muy bien visto. Su equipo favorito de este deporte es el Atlético Nacional  y como anécdota Alejandra  dice que «Recuerdo que  cuando era niña en la esquina de mi casa había una tienda y en los diciembres si Nacional jugaba la final se reunía todo el mundo a ir a verlo jugar y aunque a mi mamá no le gustaba que yo fuer, siempre buscaba la forma de volarme de mi casa para ir a verlo jugar.

En el año 2012 cuando estaba  en séptimo a entrenar fútbol  y  empezó a representar  al colegio en los inter colegiados y al municipio en los departamentales en este deporte.

En el 2015 su vida da un cambio y decide  venir a vivir con su papá Rodrigo Soto Villa  en la ciudad de Medellín. Esto fue un gran golpe para ella y debido a esta situación empieza a pasar por una depresión pero  aunque con un poco de dificultad logra contarles a sus padres esta situación y gracias al apoyo de ellos siguió adelante y se graduó el año siguiente  del colegio Francisco Antonio Zea  del barrio Simón Bolívar de Laureles.

En el año 2017 inicia sus estudios universitarios en la Corporación Universitaria Minuto de Dios en la carrera de Comunicación Social y Periodismo y es haca donde conoce a su mejor amiga Isabel Barrientos, la cual me le ha ayudado a seguir superando mi depresión. Y como lo menciona su mejor amiga.

Alejandra ha tenido que tomar decisiones duras en su vida como dejar a su mama en el pueblo para buscar un mejor futuro en la ciudad al lado de su padre  y como dice ella «Mis padres son mi mayor orgullo, mi mayor felicidad gracias ellos, he podido superar muchas cosas, le agradezco a Dios por darme los mejores papás del mundo, me han enseñado que uno jamás se rinde y debe luchar por sus sueños, como me dice mi mamá siempre “hay que soñar en grande” y eso es lo que hago, porque algún día quiero volver a estar cerca de ella, traerla a vivir en Medellín, y cumplirle muchas cosas de las que hablamos cada vez que estamos juntas». 

Este es el cambio de una niña que desde muy pequeña ha luchado por sus sueños como jugar fútbol en vez de basquetbol  y viajar a la ciudad por un mejor futuro.

Como me dijo al final de la entrevista que le gusta mucho y se identifica con una frase de la futbolista Alex Morgan «Para lograr el cambio, tienes que mantenerte firme. Sabes lo que vales y no debes temer el luchar por ello».

Entradas relacionadas

Deja tu comentario