Las mujeres en la Ingeniería: Todas pueden con todo.

La ingeniería nunca había sido un tema de mujeres hasta 1912 que se graduó Elisa Leonida Zamfirescu; primera mujer ingeniera de la historia. Pero ahora estamos en el siglo XXI y las mujeres pueden ejercer y estudiar con un poco más de libertad muchas cosas que antes estaban catalogadas solo para hombres. 

Sin embargo, no podemos afirmar que se haya dejado de lado totalmente muchos de esos prejuicios, que no han sido solamente con estudios sino también con trabajos y en su gran cantidad de veces han tenido que ver con temas relacionados a finanzas o con cifras. 

En este caso, Sara Vega; estudiante de Ingeniería de sistemas cursando el 6to semestre nos cuenta que no se le ha hecho complicado ni ha sentido diferencias al momento de estudiar esta carrera. Pero si nota que son muy pocas las mujeres en las aulas de clase, la mayoría de las veces son más los hombres los que ve y con los que frecuenta sus actividades académicas. “Me he sentido muy integrada por los compañeros que me han acompañado hasta el momento, me he sentido muy integrada en el proceso de aprendizaje que he tenido con ellos; siento que me apoyan”. En caso contrario con las compañeras mujeres que ha compartido aula de clase, Vega dice que no se ha sentido totalmente cómoda ni con la afinidad que comparte con sus colegas hombres. 

Para Sara, nunca ha sido un problema ni impedimento ser mujer en el campo de la ingeniería, antes afirma que se ha dado cuenta en el proceso que lleva, que las mujeres tienen las mismas actitudes y aptitudes para cursar y ejercer esas competencias, sobre todo para lo que tiene que ver con los números. Al parecer, para algunos de sus profesores hombres sigue siendo extraordinario que las mujeres estudien esta carrera, ya que quieren hacerlas notar que son inferiores en conocimientos de esta área. “Con los profesores me ha sucedido que cuando hacen preguntas quieren dejarlo a uno en ridículo o ‘corchar’ frente a todos”. Sara junto con esto, afirma que solo ha sido en esos casos y no le ha pasado con las profesoras. 

Como ya se ha mencionado anteriormente, los problemas en estas áreas no solo han sido en el estudio sino también en los campos laborales. Normalmente las mujeres que se han venido desarrollando en campos afines a esta carrera se han topado con una desigualdad de sueldos, pero cabe aclarar que no es solo en esta carrera sino en muchas más como: administración, construcción, directores ejecutivos, etc. Para Sara, esto es lo único a lo que le encuentra desfalco e inconveniente, ya que en el momento tiene la oportunidad de laborar en un área muy a fin de su carrera y ha sido muy notoria esa irregularidad salarial. Sin embargo, ella sigue pensando que las mujeres pueden y podrán desarrollar esta carrera y espera en algún momento se logré esa estabilidad en el único problema que le encuentra a su formación universitaria; la retribución económica a comparación del género masculino. 

Pero para esta chica no es nuevo estar en espacios o actividades que han sido estereotipadas por y para hombres, ya que también se ha desempeñado en el futbol femenino por más de 10 años. 

Este y muchos más casos de otras mujeres de la antigüedad y la actualidad, demuestran que para el trabajo y estudios no existe un género definido y todas como dice Sara Vega: “Tenemos las mismas actitudes y aptitudes y ser mujer no nos impide nada”. 

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