La vida como el río

VALENTINA

Valentina María Gutiérrez Ceballos, una joven que lucha por lo que quiere, que fue hecha a cada vivencia, a semejanza de su abuela que fue quien estuvo para ella durante su etapa de crecimiento, “tengo muchas cualidades, como el respeto, solidaridad, empatía. Soy una persona muy fuerte, todo lo malo que me ha pasado en la vida, me ha ayudado a ser mejor persona, soy una mujer que lucha por una sociedad mejor” estas son cualidades que a plena vista resalta, pues Valentina con su nobleza sin olvidar el carácter y la construcción de esa mujer con una voz fuerte y propia, a donde llega conecta con sus pasos seguros el mensaje de lo que es y quiere llegar a ser.

Valentina es una mujer orgullosa de su origen campesino, proveniente del municipio de San Rafael Antioquia, un pueblo de paisajes maravillosos y gente bonita, eso sí, chismosa como en todo buen pueblo, “Mis abuelos paternos son de Guatapé y san Rafael, mi abuela de la vereda La reina de San Rafael y mi abuelo del casco urbano, Mis abuelos maternos son Sanrafaelitas, ambos campesinos y comerciantes”. Sus padres son del casco urbano de san Rafael, fueron criados allí. En donde finalmente creció ella también.

Carmen Rosa Ceballos Guzmán, su madre, docente de guardería y Urías Gutiérrez Londoño, su padre, trabaja en EPM como soldador mecánico, a quienes Valentina defina como “unas personas honradas y trabajadores, que han dado todo por su familia y que aun en ellos permanece ese amor que los unió”, son además parte de la fuerza que Valentina tiene para mejorar cada día y formarse de la mejor manera en el ámbito profesional. Por otro lado, su hermano mayor, se llama Miguel Fernando Gutiérrez Ceballos, es tecnólogo en gestión pública y es estudiante de Administración de empresas y política. Actualmente trabaja en la asamblea departamental de Antioquia y es apasionado por el cambio social y por la educación. “Él creció a mi lado hasta que empezó la universidad, pero ha sido un gran apoyo y ejemplo para seguir”.

Su infancia fue un poco difícil, esto debido a la ausencia de sus padres, con quienes tenía ciertos límites por el tema de sus empleos, esto de cierta manera afectó su parte psicológica, a su padre lo veía cada 15 días, su madre por otra parte ha sido una docente de guardería, lo que no le permitía a Valentina estar por mucho tiempo con ella, pues salía de casa a las 7 am y llegaba en las horas de la tarde, aun así, Valentina afirma; “el poco tiempo que compartíamos lo apreciábamos mucho. Cada festivo o vacaciones nos íbamos para donde mis abuelos maternos a la Dorada Caldas, allí tenía mis amiguitas y disfrutaba correr y jugar barbies. Mis mejores amigas de la infancia fueron Camila y Maria Isabel, con ellas adoraba estar y jugar siempre, éramos como uña y mugre, íbamos al río, a correr, montar cicla”, dichas amistades ayudaron a que su proceso de lejanía con sus padres fuera un poco más llevadero.

El día de sus 15 años es de esos momentos que Valentina recuerda con un mundo de sensaciones, todo debido a la sorpresa que se llevó justo a las 12 de la noche, estaba toda su familia y amigos para cantarle y celebrar cada uno de sus años, como ella misma lo describe “Fue un momento muy especial porque allí estaba mi abuela materna aún vive, anqué ya con la ausencia de mi abuelo, pero allí me recordó lo buena persona que he sido y me motivó a que siguiera trabajando por mis sueños con dedicación y juicio. Es un momento que jamás olvidaré y el que más me marcó mi vida, fue algo inesperado que me sorprendió demasiado”

De esas tantas historias que se guardan para siempre, valentina destaca sus paseos de río, ella asegura ser fiel amante del agua, “Cuando iba al rio con mis amiguitas y sus padres, a mi me encantaba el agua, y hasta tarde de la noche me quedaba jugando allí, una vez una corriente casi me lleva y me tocó agarrarme de una piedra” cuenta valentina entre risas  “También recuerdo mucho cuando salía en mi barrio a jugar escondite, chucha, stop” entre los tantos juegos que en ese entonces importaban más que cualquier cosa y hacían que la infancia se viviera de manera inocente, tranquila pero sobre todo feliz, “todos nos reuníamos a jugar y nos quedábamos hasta tarde de la noche. Yo les escribía cartas a mis amigas para invitarlas a jugar barbies”, ella admite que fue una infancia bonita, pese a la falta inmensa que le hacían sus padres. Entre anécdotas graciosas, recuerdos que le generan altibajos se cierra su etapa de niña y comienza su juventud con la fuerza y valentía que solo quienes la conocen de cerca pueden ser testigos profundos de su ser y actuar.

Ahora valentina con 20 años de edad es  una joven que reconoce haber sido golpeada muchas veces por la vida pero que al tiempo esto le ha ayudado a ser quien es ahora, “me he ido formado, porque el bullying que sufrí en el colegio, la muerte de mis abuelos y el cambio a la universidad, me han hecho hoy una mujer que no tiene miedo a decir lo que piensa y a que siempre debe hacerse respetar”, tiene muy claro lo que quiere llegar a ser en su futuro y cada vez aprende que todo lo malo que ha vivido solo la convierte en una mejor persona, en una mujer con experiencia y carácter. Además, es una persona noble, “entiendo a las demás personas, que soy respetuosa, empática, dedicada, responsable”. Valores que también le ha inculcado su abuela, quien ha estado encargada de cada paso en su vida.

De su bello San Rafael a la ciudad de la eterna primavera, Medellín

Valentina por motivos de estudio se muda a la ciudad de Medellín, en donde no ha tenido la facilidad de su pueblo, ha debido aprender a ser un poco más responsable y a manejar la soledad de una manera equilibrada, pues aquí no tiene mucha compañía, la ciudad pese a ser buena se puede incluso convertir en un poco de caos de vez en cuando, sobre todo cuando de aprender a vivir en esta se trata, “Llegar de un pueblo donde todo te queda cerca, donde si sales no tienes que llevar dinero es difícil; la vida en un municipio es mucho más fácil y barata que en la ciudad, donde todos son desconocidos, mientras que en tu pueblo saben hasta de que familia eres. Este cambio me ha ayudado a ser mejor persona y a aprender múltiples cosas”.

Valentina es una mujer además, muy orgullosa de su pueblo por eso El rio sin lugar a dudas es de sus lugares favoritos,  salir a caminar hasta encontrar uno de los tantos buenos  charcos que hay en el municipio es de las cosas que más le dan tranquilidad y ayudan y así liviana un poco la carga de la ciudad, “en san rafa sentir esa agua fría y cristalina como te refresca y saber que puedes estar allí tranquilo sin que nadie te moleste, es grandioso. La naturaleza no la cambiaría por nada, es un regalo extraordinario de Dios, poder nadar y sentirla es lo mejor, porque desde muy pequeña me ha gustado nadar y sentir la frescura” cuenta Valentina en medio de cierto entusiasmo, además porque ella es defensora de la naturaleza.

En el ámbito que quisiera estar profesionalmente, sería en medios digitales, lo que es redes sociales, paginas, videos, fotografías. Todo lo que tenga que ver con medios digitales es lo que le apasiona y desearía trabajar en un futuro. Pues también se desempeña de una manera muy dinámica por ahora en el ambiente escolar de la mejor manera

¿Cómo se ve Valentina en 10 años?

Me veo ya siendo profesional y ojalá especializada, me veo teniendo un buen empleo, conociendo lugares nuevos, países, pueblos, etc. También deseo conformar una familia con una buena persona a mi lado, que de verdad aprecie lo que soy, tener 2 hijos, teniendo nuevas experiencias y haciendo con ellos lo que mis padres no pudieron hacer conmigo. Me veo feliz porque mi hermano cumpla su sueño de ser un gran político, me veo en una mejor sociedad donde no haya tanta desigualdad, donde todas las personas tienen una mejor vida. Me veo siendo una gran mujer, con grandes cualidades y grandes retos nuevos para enfrentar sin dejarme caer ante las adversidades. Me veo con mi familia apoyándome siempre como el motor de mi vida impulsándome a ser mejor persona.

De esta manera también Valentina quiere seguir luchando por sus sueños, sin perder el camino, siendo una mujer alegre, llena de fuerza, carisma, voluntad y respeto por todo lo que la rodea.

Infografía

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