JOSÉ TRINIDAD ROZÓ MARTINEZ

José Rozó es el segundo secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuenta con una gran experiencia en cargos del sector público que le han permitido ver el país con una mirada diferente. Un hombre que cree firmemente en que servirle a la comunidad es el único camino; sin importar el cargo que desempeñaba en el transcurso de su vida, en cada uno de ellos buscaba la manera de servir a la comunidad.

Z: Cuéntanos un poco más de ti, ¿Dónde naciste? 

J: Nací en Pamplona, Norte de Santander. La cuna de la cultura nortesantandereana. 

L: ¿Cuáles estudios realizaste a lo largo de tu vida?  

J:  Haciendo un pequeño recuento, en 1978 me gradué del colegio Sagrado Corazón como uno de los mejores bachilleres de Colombia. Luego, estudié Administración de Empresas en la Universidad Francisco de Paula Santander y me especialicé en Finanzas en la Universidad Libre, unos años después, estudié Fronteras y Relaciones Internacionales en la ESAP de Bogotá.

Z: ¿Cómo comenzaste a adentrarte en cargos del sector público? 

J: Comencé mi vida laboral en las Empresas Municipales de Cúcuta en la oficina de control interno, de allí pasé a ser Gerente Administrativo del Seguro Social para Norte de Santander y Arauca. También fui Gerente de Pensiones y de Profesionales por un corto periodo de 5 años. Luego tuve la oportunidad de ser Director Territorial de la Escuela Superior de Administración Pública para Norte de Santander y Arauca. Después de esto me dieron la oportunidad de comenzar a integrarme en la vida diplomática como Viceconsul en Valencia, Venezuela, luego como Cónsul en Zulia y en el 2019 fui una de las personas que expulsaron tras la crisis y ahora aquí en Bogotá el Ministerio nos acogió de gran manera. Se podría decir que llevo aproximadamente 15 años en cargos del área diplomática. 

L: ¿Consideras que  has logrado cumplir las metas que te habías propuesto años atrás? 

J: Vivo totalmente satisfecho y feliz porque he cumplido una de mis metas que era servir, considero que he logrado más que una posición, he podido servirle a la comunidad. Cuando comencé la vida diplomática en Valencia, Venezuela me di cuenta que las personas vivían con muchas necesidades y eso me permitió poner esa parte de mi en acción. Lo más importante es siempre servir no importa en el cargo que estés. 

Z: ¿Cuando miras a tu pasado y recuerdas tu juventud, “José Joven” se está dedicando actualmente a lo que siempre quiso o los planes cambiaron en el camino? 

J: Mirando en retrospectiva, me doy cuenta de que me dedico a lo que siempre quise. Como mencioné en la anterior pregunta, mi sueño siempre fue servir y lo he podido hacer en cada paso de mi proceso. En la Escuela de Administración Pública nos enseñan que quien ocupa un cargo público no es el Rey, no es poseedor de todo el poder, es el SERVIDOR de la comunidad. 

L: Saliendonos un poco de la parte diplomática, nos gustaría saber ¿quién es José Rozó? ¿Qué es lo que te gusta hacer cuando estás fuera del trabajo? 

J: Me gustan varias cosas, pero la pandemia nos ha cambiado mucho la forma de vida. Hoy estoy felizmente casado y mis actividades se basan en pasar tiempo con mi esposa y claramente ayudar en todas las obligaciones del hogar para que las cosas sean más llevaderas para todos. Además hacer todo esto dignifica a nuestra esposa.  Agradezco a mis padres que me enseñaron desde muy pequeño a realizar estas funciones. También me he estado dedicando mucho a todo lo que son las actividades espirituales, como dejar de lado todas las cosas superficiales y comenzar a trabajar por nuestro ser espiritual. 

Z: ¿Tienes alguna religión en específico? 

J: No me gustaría categorizarlo. Yo leo la Biblia el libro más importante del mundo con relación a la doctrina, creo en Jesucristo como hijo de Dios y propio Dios, y manejamos por supuesto, el amor a Dios y el amor al prójimo. Tenemos la guía del Espíritu Santo y además una vida muy tranquila y en paz. Uno siempre en Dios encuentra grandes cosas. 

L: ¿Cómo consideras que fue tu infancia? ¿Tienes algún recuerdo en específico? 

J: Mi infancia fue muy bonita porque me permitieron desarrollar mi creatividad, sin tanta tecnología como existe hoy, mi madre me enseñó a tener responsabilidad conmigo mismo y con mi entorno.

Z: Ya para terminar ¿Cuál ha sido la situación más compleja que has tenido? 

J: Siento que a nivel laboral fue la expulsión que vivimos el 23 de febrero del 2019 en Venezuela, pues ya estábamos instalados con nuestras familias y tener que salir en menos de 24 horas fue un reto, además tener que recoger toda la documentación y eliminar otros tipos de documentos con temas sensibles para que no pudieran utilizarlos con otros fines nos consumió mucho tiempo y tuvimos que salir con una maleta pequeña como para un corto viaje, ese corto viaje ya lleva tres años. Fue una experiencia bastante frustrante, nuestra casa estaba rodeada de seguridad estatal pero tenía la plena confianza en nuestro creador que no nos iba a pasar nada delicado. 

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