Guacuco: El valor de la perseverancia

Por: Estefanía Cardona Cardona, Esmeralda Monsalve Uribe y Maria Paola Vargas López

“¡Guacuco!, ¡Guacuco!” gritaban eufóricamente y entusiasmados los espectadores
quienes acompañaban y apoyaban a aquel hombre de tez morena, de una estatura de un
metro con ochenta centímetros aproximadamente, de cabellos oscuros y de una sonrisa
que resalta a simple vista y que de su boca se pronunciaban las trovas con las que el
público estaba encantado durante aquella noche del 2019.


El presentador a cargo del evento generaba suspenso entre los asistentes para saber
quién sería el nuevo Rey Nacional de la Trova en ese año. Él conversaba con los asistentes,
ponía en contexto a los televidentes a través de las diversas cámaras que allí habían; hasta
que en un momento de silencio donde los nervios tanto de los finalistas como de la gente
se apoderaba cada vez más del sitio, la voz eufórica del presentador rompió todo ese
momento, “El Rey Nacional de la Trova Ciudad Medellín es… ¡Guacuco!”

Cristian Steven Querubín, recuerda de manera emotiva ese momento tan significativo en
su vida. Él, un joven apartadoseño, nacido un 11 de agosto del 2000 en el seno de una
humilde familia y llena de mucho amor y que desde niño siempre fue muy soñador y
alegre, contaba cómo su infancia fue muy especial para él porque creció con el cariño de
unos seres que siempre lo apoyaron, le brindaron todo el amor que una familia puede
brindar y contó con la fortuna de tener unos amigos que siempre estarán en su memoria,
porque aunque nunca tuvieron los juguetes más caros, eso nunca les impidió tener las
más grandes aventuras en aquellas calles de Apartadó.

Foto: Cristian Querubín


A sus 13 meses de vida, un hecho cambiaría totalmente el rumbo de su vida. Cristián
siendo tan solo un bebé y por una extraña causa que al día de hoy ni los médicos han
logrado explicar, él pierde su visión.
Él estuvo en los consultorios de muchos especialistas, en busca de un dictamen que le
explicara exactamente por qué sus pupilas se quedaron paralizadas de esa forma tan
fulminante. Lo que para él y su familia toma cierta rareza es que tras muchos exámenes
todos arrojaban resultados positivos, sus ojos estaban en perfectas condiciones e inclusive
sus retinas que son las encargadas de transformar la luz y mandarlas al cerebro
convirtiéndolas en imágenes estaban bien.


Cuando tenía 18 años junto con su madre y hermanos, con quienes tiene una gran
relación y los considera las personas más fundamentales de su vida, decidieron tomar sus
cosas, empacarlas en una maleta y comenzar una nueva vida en Medellín. Estaban
seguros de que en la gran ciudad tendrían nuevas y mejores oportunidades para seguir
con sus planes de vida y con mucha nostalgia dejaron a aquel municipio del Urabá
antioqueño que fue su hogar por tanto tiempo.

En el año 2020 la vida de Cristián da un giro y para este momento de su vida, sin
imaginarlo aún, se convertiría en padre de un niño que al igual que él tiene su nombre; el
pequeño Cristian David Querubín
. Cuando él llega a la vida de “Guacuco” esta cambió y
este niño quién sería muy semejante a él se convertiría en su principal motivación para
salir adelante, ya que no desea que su hijo pase por la infortunada experiencia de no
contar con el apoyo de un padre. “Cuando mi hijo llegó, la responsabilidad aumentó y
también aumentaron las ganas de seguirme superando”.

Foto: Cristian Querubín


En su día a día, este joven se dedica a entrenar fútbol sonoro haciendo parte de la
Selección Antioquia y también se encuentra en proceso de Selección Colombia. Adicional a
esto hace parte de la emisora digital Mi Casa Radio, donde junto con unos compañeros
dictan clases de trova porque es muy grato para él poder compartir sus conocimientos del
repentismo con quienes están interesados en este arte que ha llenado de tantas alegrías y
aprendizajes a “Guacuco” apodo que escogió en medio de una clase de trova años atrás
cuando recién se estaba iniciando en ese mundo.

“Mi mayor sueño es hacer parte de un programa radial o televisivo de humor”. Hacer
parte de los medios de comunicación es algo que le apasiona mucho a Cristián y es que su
sueño es poder estudiar comunicación social y periodismo ya que estar en el mundo de los
medios comunicativos es algo que lo hace sentir satisfecho porque puede expresar sus
ideas y compartir un poco de su personalidad con quienes lo escuchan.


“Me defino como una persona luchadora, que insiste, persiste y nunca desiste” es como
Cristián Querubín a sus 21 años de vida se describe a sí mismo. Y él puede ver todo lo que
han sido sus años vividos y se llena de orgullo al ver todo lo que ha logrado, lo que ha
superado, las personas que ha conocido y los conocimientos que se ha llevado de cada
una de ellas. “Quisiera que un futuro las personas me recordaran como una persona que
se esforzó por conseguir todo lo que quiso y que me tomen como un ejemplo para jamás
rendirse”

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