Entrevista a Miguel Andrés Murillas

Hermes Yamith Ocampo Restrepo
Leidy Vanesa González Barrera

Caracterizado desde pequeño por servir a la comunidad, Miguel Andrés Murillas, se describe a sí mismo como un ser alegre y siempre pensando en colaborar, “es algo que nació conmigo”.

Presidente de la acción comunal del barrio Instituto en Pácora Caldas, un municipio de sexta categoría, con no más de 18.000 habitantes y alejado de las grandes urbes. Aunque no es pacoreño, demostró un gran sentido de pertenencia por su barrio y las zonas comunes que todos compartían pero que al parecer nadie guiaba, limpiaba o mantenía. Este interés tan particular de un habitante que no es pacoreño fue lo que lo posicionó como el líder principal para tratar los problemas de su barrio, elegido entre los miembros de la JAC.

Con un tono de voz que demuestra amabilidad, acompañado de la tranquilidad con la que se expresa nos contó un poco sobre él: “yo soy una persona de carácter, considero que todas las personas merecen una segunda y tercera oportunidad, me encanta servir y me he caracterizado por estar siempre colaborando, me considero entre todo un buen líder porque me gusta motivar mucho a la comunidad, considero que en la lectura está el saber, soy honesto y no me gustan los conflictos”.

Tiene una pequeña de diez años y un gusto extraordinario por ser padre. “me encanta ser padre porque me da  el privilegio de poder ser maestro y de enseñar”. A lo anterior se le añade la preocupación que siempre demuestra por los jóvenes y  los problemas o males que los acechan.

MIguel Murillas con su esposa e hija

Cabello liso y recortado, una tez blanca algo bronceada, sus ojos escondidos bajo lentes oscuros y mejillas y labios sobresalientes son las características que componen su cara. Viste simple pero elegante, usando camisas, blue jeans y tenis regularmente sobre su cuerpo robusto de estatura media, siempre muestra una  gran sonrisa y un buen sentido del humor, algunos vecinos lo definen como alguien simpático y siempre dispuesto a ayudar, formal y  de un tacto fácil que demuestra con adultos, jóvenes y niños. 

Miguel Murillas lleva veinte de sus cuarenta y cuatro años de vida dentro del ámbito político. La junta de acción comunal de su barrio, creada desde 1994 y de la cual es presidente actualmente  se planeó como apoyo entre el barrio y el gobierno del municipio, un grupo de personas que sirvan de mediadores para la solución de problemas y dificultades, conflictos, mantenimiento y  cuidado de los enseres del municipio.

En su cargo como presidente de la junta, es el encargado de coordinar las funciones y las labores que hacen, en un tono de preocupación y un gran suspiro dice: “tenemos grandes conflictos porque ahora mismo hay un gran desinterés de la comunidad por el servicio, por participar  de las juntas de la acción comunal, de pronto por falta de tiempo o por simple indiferencia o por no ser los propietarios de las casa”.

Para Miguel Murillas es satisfactorio saber que ha logrado grandes y pequeños cambios en la comunidad, al hablar de estos, plasma una pequeña sonrisa en su rostro y expresa con orgullo algunos de ellos “dentro de los logros de junta de acción comunal, está la concientización a la comunidad de mantener limpias las calles, concientizar a las personas de cuándo se debe sacar la basura, han logrado que la empresa de energía  enderece varios postes que estaban en mal estado, también se logró la canalización de una humedad en todo un sector… y varios otros pequeños y grandes logros interesantes”.

Cambio del techo de una vecina, donación de la alcaldía, mano de obra a cargo de la JAC y vecinos.
Adoquinando una calle con fondos de la alcaldía, a cargo de la JAC.

Como lo manifestó le encanta ser padre y quiere el mejor entorno para su hija y para todo los niños de Pácora, uno de sus mayores anhelos es construir un entorno muy sano a los jóvenes, ya que hay muchos problemas de drogadicción, el mayor interés con los más pequeños es crearles un mejor entorno, además de organizar el lugar de reunión de la JAC: “estamos luchando para organizar la caseta comunal, la cual está muy abandonada y es un préstamo del municipio y es responsabilidad de nosotros ir arreglándola, ahora mismo ya cuenta con agua potable”.

Su interés es y seguirá siendo siempre que la gente sea más culta, con más sentido de pertenencia y agradecimiento por el lugar que habitan, del cuidado  y preservación del municipio. Aunque sabe que hay un riesgo para los líderes sociales, culturales y políticos hace su labor de la mejor manera y siempre inspirando al respeto por la comunidad.

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